La ciudad que viene: vecinos y especialistas debaten el Pinamar del futuro

Con la participación de vecinos, funcionarios y especialistas, se realizaron las primeras Audiencias Públicas del Plan de Ordenamiento Urbano y Territorial “Pinamar 2050”, una instancia que busca proyectar el desarrollo de la ciudad. Desde la oposición aparecen cuestionamientos de fondo sobre el rumbo que se debería tomar en las próximas décadas.

El primer encuentro permitió exponer los lineamientos generales del plan, presentar el diagnóstico territorial y abrir el intercambio con la comunidad sobre los principales ejes: crecimiento urbano, infraestructura, movilidad, ambiente y preservación de los recursos naturales.

El secretario de Planeamiento, Arq. Ricardo Riddick, explicó que el documento contempla cuatro fases y que el diagnóstico territorial demandó tres años de trabajo conjunto entre el municipio y la Universidad Nacional de La Plata. Según indicó, el plan no es sectorial, sino que busca reflejar “el 100% de la capacidad de Pinamar” y ordenar el desarrollo de manera integral.

Durante su exposición, remarcó que el proceso permanece abierto al debate ciudadano y que la instancia participativa resulta fundamental para enriquecer el contenido final. “Hay mucho para debatir por Pinamar y es importante tratarlo como comunidad”, expresó, en referencia a los desafíos vinculados al crecimiento demográfico, la infraestructura y la calidad de vida.

La audiencia formó parte del procedimiento previsto por la normativa vigente y continuará en una nueva jornada, conforme a lo establecido en el Decreto 113/2026, con el objetivo de completar el registro de intervenciones.

Desde el Ejecutivo local destacaron la importancia de la participación vecinal en esta etapa y señalaron que el Plan “Pinamar 2050” se concibe como una herramienta dinámica, sujeta a revisión y ajustes, orientada a consolidar un modelo de ciudad con crecimiento ordenado, sustentable y con proyección de largo plazo.

Desde el Municipio señalaron que el Plan Pinamar 2050 integra estudios y antecedentes técnicos desarrollados a lo largo de más de cuatro décadas, consolidándolos en un único documento rector. La propuesta contempla además instancias de revisión periódica, que permitan actualizar lineamientos en función de los cambios demográficos, urbanos y ambientales.

“Ahora hay un documento escrito que permite discutir, criticar y mejorar”, expresaron desde la Secretaría de Planeamiento, al subrayar que la meta es construir una hoja de ruta compartida que oriente las decisiones futuras y brinde previsibilidad al crecimiento de la ciudad.

Ambiente y acuífero, en el centro del debate

El director de Gestión Ambiental y Frente Marítimo, Ing. Carlos Dalto, destacó que el municipio cuenta con “más de 30 ordenanzas en materia ambiental desde 1998” y subrayó que el cuidado del entorno forma parte de una política sostenida en el tiempo. “El cuidado del ambiente es nuestro patrimonio”, señaló, al tiempo que valoró el compromiso comunitario en la defensa del bosque y el sistema costero.

Por su parte, el geólogo Dr. Leandro Rodrigues Capítulo puso el foco en el funcionamiento del acuífero local. Explicó que la recarga es exclusivamente por precipitaciones y que el sistema hídrico depende de lo que infiltra en el territorio comprendido entre la Ruta 11 y el mar. En ese sentido, remarcó la necesidad de pensar el crecimiento urbano considerando no solo la explotación del recurso, sino también su capacidad de recuperación. “Somos diferentes a otras ciudades y debemos pensar soluciones acordes a nuestro acuífero”, sostuvo.

Las 4 etapas del proyecto

La iniciativa se encuentra cursando la primera, que es la de planificación y participación, ya que se han definido los objetivos estratégicos para lograr llevar a cabo el diagnóstico integral del territorio, elaborando los lineamientos generales para el desarrollo del partido.

La segunda etapa se ocupa de la implementación, de los proyectos y las acciones iniciales según las prioridades definidas en la primera etapa, y es cuando se establecerán los mecanismos de gobernanza, financiamiento y monitoreo que aseguren la viabilidad y el seguimiento del plan.

Luego el Partido de Pinamar, continuará con el desarrollo de las intervenciones de infraestructura, servicios urbanos y proyectos innovadores, ajustando las estrategias según mecanismos de participación ciudadana y de alianzas público-privadas.

Finalmente prometen lograr la consolidación de Pinamar 2050 como etapa de culminación de los proyectos y evaluación de impacto a largo plazo.

Acusaciones de “negocio inmobiliario” y presión empresarial

Las objeciones más duras llegaron desde la oposición. El dirigente peronista Martín Porretti afirmó que el proyecto “no pasa las factibilidades de Provincia” y aseguró que las audiencias reflejaron un fuerte rechazo vecinal. “Pensaron primero en los inversores y después en la gente”, cuestionó.

En la misma línea, el dirigente radical Lucas Ventoso —exsecretario de Turismo— denunció la existencia de presión del lobby empresarial y vinculó el plan a desarrollos en zonas sensibles como el predio Montecarlo y La Frontera. También mencionó la presencia del empresario Victorio Gualtieri en la audiencia pública y calificó la iniciativa como “un negocio inmobiliario millonario”.

Ventoso recordó que, de aprobarse, el proyecto deberá ser revisado por organismos provinciales como el Ministerio de Ambiente y la Autoridad del Agua, y señaló que en 2017 la Provincia ya había frenado una iniciativa de características similares.

Turismo en crisis y cuestionamientos a la gestión
El debate también expuso la preocupación del sector turístico.

El presidente de la Cámara de Turismo y empresario hotelero, Alfredo Baldini, describió una temporada de verano por debajo de las expectativas, con caída en la ocupación y un horizonte incierto para el resto del año.

Baldini cuestionó la falta de inversión en promoción y apuntó contra la gestión del intendente Juan Ibarguren. “No puede ser que no existan políticas claras”, sostuvo.

Las críticas ponen en discusión si el Plan 2050 prioriza el desarrollo inmobiliario por encima del fortalecimiento del perfil turístico tradicional que históricamente caracterizó a Pinamar.