La obra de la Planta de Tratamiento de efluentes cloacales de Pinamar continúa avanzando y atraviesa una fase decisiva dentro de un proyecto considerado estratégico para el desarrollo urbano y ambiental del distrito.
Ubicada en el predio contiguo al Cementerio Parque (Intermédanos s/n), la intervención ingresó en una etapa clave con el hormigonado de las cámaras principales, estructuras fundamentales para el funcionamiento del sistema. Este proceso implica un importante despliegue técnico: se utilizan dos camiones mixer con capacidad de 8 m³ cada uno, junto a equipos de apoyo como retroexcavadoras y palas cargadoras.
Las tareas actuales se concentran en unidades centrales del esquema de tratamiento, como la cámara de contacto y desvío y el sistema terciario con filtros de disco. En este marco, se prevé la colocación de más de 80 m³ de hormigón H30, elaborado en la planta instalada dentro del propio predio, lo que permite sostener el ritmo de obra previsto.
Este avance se articula con etapas previas que incluyeron la ejecución de pilotes de fundación —más de 300— destinados a sostener estructuras clave como la cámara de oxidación. Cada uno de estos pilotes fue construido mediante perforaciones realizadas con maquinaria especializada, incorporando estructuras de hierro y hormigón para garantizar la solidez de base del proyecto.
Una infraestructura clave para el futuro
Más allá del progreso constructivo, la obra representa un punto de inflexión para la infraestructura local. La planta permitirá, una vez finalizada, incorporar tratamiento terciario de efluentes, incluyendo procesos de filtración, oxidación biológica y desinfección, lo que mejorará sustancialmente la calidad ambiental del distrito.
Según el diseño original, el sistema podrá recuperar hasta el 80% del agua tratada para la recarga del acuífero local, un aspecto central en la gestión hídrica de una ciudad con fuerte crecimiento urbano y presión sobre sus recursos naturales.
Además, el proyecto fue concebido de manera modular, con capacidad de ampliarse progresivamente hasta atender a una población estimada de 220.000 personas, acompañando la expansión de la red cloacal en localidades como Valeria del Mar, Ostende y Cariló.
Deuda histórica y continuidad de gestión
La planta depuradora fue durante años una deuda estructural para Pinamar. Su concreción actual requirió la continuidad de políticas públicas y planificación técnica acumulada en distintas gestiones.
El intendente Juan Ibarguren destacó el carácter histórico del proyecto y el impacto que tendrá en la salud, el ambiente y el crecimiento de la ciudad. También se reconoció el trabajo previo desarrollado durante la gestión de Martín Yeza, que permitió dejar encaminado el proyecto ejecutivo.
Con esta nueva etapa en marcha, la obra reafirma su carácter estratégico y continúa avanzando según lo previsto, consolidándose como una de las inversiones más relevantes para el desarrollo sostenible del partido.
Pinamar avanza con una etapa clave en la Planta Depuradora y consolida una obra histórica
La obra de la Planta de Tratamiento de efluentes cloacales de Pinamar continúa avanzando y atraviesa una fase decisiva dentro de un proyecto considerado estratégico para el desarrollo urbano y ambiental del distrito.
Ubicada en el predio contiguo al Cementerio Parque (Intermédanos s/n), la intervención ingresó en una etapa clave con el hormigonado de las cámaras principales, estructuras fundamentales para el funcionamiento del sistema. Este proceso implica un importante despliegue técnico: se utilizan dos camiones mixer con capacidad de 8 m³ cada uno, junto a equipos de apoyo como retroexcavadoras y palas cargadoras.
Las tareas actuales se concentran en unidades centrales del esquema de tratamiento, como la cámara de contacto y desvío y el sistema terciario con filtros de disco. En este marco, se prevé la colocación de más de 80 m³ de hormigón H30, elaborado en la planta instalada dentro del propio predio, lo que permite sostener el ritmo de obra previsto.
Este avance se articula con etapas previas que incluyeron la ejecución de pilotes de fundación —más de 300— destinados a sostener estructuras clave como la cámara de oxidación. Cada uno de estos pilotes fue construido mediante perforaciones realizadas con maquinaria especializada, incorporando estructuras de hierro y hormigón para garantizar la solidez de base del proyecto.
Una infraestructura clave para el futuro
Más allá del progreso constructivo, la obra representa un punto de inflexión para la infraestructura local. La planta permitirá, una vez finalizada, incorporar tratamiento terciario de efluentes, incluyendo procesos de filtración, oxidación biológica y desinfección, lo que mejorará sustancialmente la calidad ambiental del distrito.
Según el diseño original, el sistema podrá recuperar hasta el 80% del agua tratada para la recarga del acuífero local, un aspecto central en la gestión hídrica de una ciudad con fuerte crecimiento urbano y presión sobre sus recursos naturales.
Además, el proyecto fue concebido de manera modular, con capacidad de ampliarse progresivamente hasta atender a una población estimada de 220.000 personas, acompañando la expansión de la red cloacal en localidades como Valeria del Mar, Ostende y Cariló.
Deuda histórica y continuidad de gestión
La planta depuradora fue durante años una deuda estructural para Pinamar. Su concreción actual requirió la continuidad de políticas públicas y planificación técnica acumulada en distintas gestiones.
El intendente Juan Ibarguren destacó el carácter histórico del proyecto y el impacto que tendrá en la salud, el ambiente y el crecimiento de la ciudad. También se reconoció el trabajo previo desarrollado durante la gestión de Martín Yeza, que permitió dejar encaminado el proyecto ejecutivo.
Con esta nueva etapa en marcha, la obra reafirma su carácter estratégico y continúa avanzando según lo previsto, consolidándose como una de las inversiones más relevantes para el desarrollo sostenible del partido.
